miércoles, 16 de diciembre de 2015

Superconectados
Diego Pimentel

Globalización o barbarie
Caracterización del problema
Existen múltiples acepciones para definir al diseño, desde perspectivas que lo ligan al arte y otras a la técnica; para el autor el diseño es una actividad mental, que nos permite planificar, proyectar y construir ideas.
Todo proyecto debe tener un sentido. Se proyecta a partir de una premisa, sobre la base de un programa de necesidades, que a su vez están planteadas por un usuario.
El diseño surge de la necesidad de un usuario, luego interviene el diseñador con ideas, para arribar a la solución de esa necesidad. La idea se plasma en un proyecto y un anteproyecto, el cual necesita una tecnología específica para llevarse a cabo.
El diseño multimedia genera un nuevo discurso, que atraviesa al diseño gráfico tradicional, a la arquitectura, a la pintura, a la música, etc. Su nacimiento se encuentra ligado a un soporte tecnológico, de esto surge la necesidad de definir la tecnología y la técnica.
La técnica se asocia con las habilidades para manipular herramientas. La tecnología, en cambio, representa una lógica propia. Dos conceptos: uno material y otro lógico. Para los positivistas del siglo XIX, la ciencia y la tecnología representaban los avances de la humanidad, el mundo progresa constantemente, desde los progresos matemáticos, que permitieron crear las primeras máquinas de calcular, hasta las armas de destrucción masivas.  Desde una lectura marxista, los avances de la humanidad se asocian al poder.
El soporte multimedia es global, sus dispositivos generan poder y distribuyen información, existen dos ejes donde se desarrollan  estos dispositivos: el de la comunicación y el de la percepción. En el campo de la comunicación se genera la coexistencia de las relaciones entre el usuario, la acción y el objeto material o inmaterial. En el campo de la percepción se da origen al hipertexto.
El diseño multimedia constituye un lenguaje que se encuentra ligado a los problemas de su soporte. El soporte no es ingenuo y sus dispositivos generan medios de percepción de la realidad.
Otredades
Cuando interpretamos las ideas de los demás, nos apropiamos en nuestro interior de un elemento extraño. Hacemos privado algo público, lo reelaboramos.  Según nuestro manejo con respecto a la otredad, ubicamos los enunciados en una estructura inmaterial, jerarquizando a veces, minimizando su valor o asignándole un valor supremo.
Estos enunciados de los cuales nos apropiamos estructuran conocimientos y cultura, su aprovechamiento se aplica a través de dispositivos que generan tecnología producidas desde un lugar que responde a las formas de pensamiento de su(s) creador(es); con sus valores, creencias e ideas, es decir, con su ideología.
En la actualidad, más de la mitad de los usuarios de internet utilizan una tecnología que no fue creada por ellos, sino “importada”.
La tecnología y la ciencia, no son productos de laboratorios, despojados de cualquier contaminación. Algunos sostienen que con la tecnología actual se produce un avance en la humanidad sin precedentes, pero también existen otras ideas acerca de la técnica y  la tecnología, su uso y su significado social. 
La tecnología digital fue desarrollada desde parámetros anglosajones y esto no sólo implica el idioma, sino que incluye el “sueño americano”. Cabe reflexionar acerca de una idea: somos consumidores de una tecnología que no producimos.
Trazar mapas
Así como la cartografía sirvió para estructurar el conocimiento del mundo físico, comprobable en el recorrido del planeta con los satélites, hoy en día es necesario configurar una nueva cartografía que nos acerque al mapa de relaciones que los individuos de una comunidad determinada establecen hacia dentro y fuera de ella.
El nuevo mapa que se promueve tiende a hacer desaparecer esos límites, para un nuevo hombre superconectado.  Se sostiene que no existen tan claramente las fronteras entre los países, algo que resulta poco creíble teniendo en cuenta que muchas de las guerras que se libran en la actualidad siguen teniendo el territorio físico y a los problemas de identidad como conflicto: fronteras y etnias, espacio y lenguaje, creencias e ideologías. Sin embargo, en este contexto desigual, se sostiene que todos somos ciudadanos de una gran aldea de la cual nos beneficiamos mutuamente.
Nos hemos globalizado. La globalización se plantea como un hecho irreversible, del cual no se debe salir porque no hay otra alternativa que la adaptación al sistema dominante.
Los dueños de la pelota
El potrero y la calle generaron identidad desde lo público, construyeron metáforas y relaciones entre los valores de una sociedad y sus manifestaciones lúdicas más tempranas. En el fútbol de barrio se dan analogías de los valores sociales: el ejemplo del dueño de la pelota podría vincularse al problema capitalista del manejo de los medios de producción. Sin embargo, en el juego, el dueño de la pelota necesita de los otros para poder jugar; en este juego se produce la interacción, se hace presente el problema de la otredad.
El autor Levi-Strauss menciona dos estrategias, como maneras de imposición cultural: la primera, antropoémica: expulsa los extraños, los saca de los límites comunicacionales, de la interrelación cultural y física los extranjeros no tienen acceso al sistema: aniquilación de los otros. La segunda es la antropofágica: devora a los extraños: se apela a ella cuando no se les permite a los “diferentes” el acceso a los supuestos beneficios de la globalización, o cuando se los incluye por medios de mecanismos de asimilación, para transformar las diferencias en semejanzas, negando de esta manera las manifestaciones lingüísticas y culturales propias. Aniquilación de la otredad.
En cuanto al control sobre la red… existe una metáfora usada por un autor, Tomas Maldonado,  comenzando por la palabra Web, su significado  es  red y telaraña. Los rasgos similares entre la red informática y la telaraña consisten en que las dos son “proyectadas, construidas y generadas” por alguien.
Los defensores del ciberespacio sostienen que es aceptable la comparación entre estas dos redes, pero no aceptan la semejanza del rol de la araña, o sea para ellos no existiría una única araña, ya que todos los usuarios del sistema desarrollarían el papel de proyectación, construcción y gestión, interactuando de manera caótica y desordenada, debido al propio dispositivo de la Web.
...fin